Esa podría ser la banda sonora del viaje de estudios de las alumnas y alumnos de DBH 4 de la Ikastola de Tafalla. Recibieron la llamada de Londres hace ya unos cuantos años y después de vender camisetas, boletos y demás triquiñuelas para sacar el dinero suficiente, consiguieron hacer realidad su viaje soñado.

El pasado 20 de marzo, a eso de las 18:00h de la tarde, llegamos cargados de maletas y de ganas al que sería nuestro centro de operaciones: un albergue un poco destartalado en el que nos sentimos como en casa: el Astor Museum Hostel, situado en el al barrio londinense de Success. Al día siguiente, muy temprano, un tour en bus por el centro de la ciudad nos esperaba: con él pudimos conocer lo que queda del Londres más antiguo-hoy convertido en la City- pasamos por la Catedral de Saint Paul, recorrimos los aledaños del río Támesis, la Torre de Londres, el London Bridge y, cómo
no, quedamos impresionados por la belleza del Big Ben, Westminster y el palacio de Buckingham.

Después, ya por la tarde, le llegó el turno a Covent Garden con sus mercadillos y tiendas, sus casas coloridas y los espectáculos callejeros, algunos más interesantes que otros. Una buena cena en Chinatown puso el punto final a un primer día agotador. La segunda jornada arrancó entre ruinas egipcias y griegas. El grupo visitó las maravillas del British Museum, donde se encuentran tesoros como la Piedra Rosetta o la impresionante estatua del faraón Ramses II. Después de recorrer los pasillos y galerías de este interminable museo, decidimos pasar la tarde de compras. ¿Y qué mejor que Camden Town para adquirir recuerdos y perdernos entre sus callejuelas y galerías? Allí las tiendas tienen luces y música, y hasta pudimos fotografiarnos con toda una leyenda del barrio: la estatua de la desaparecida Amy Winehouse.

Al atardecer, dimos un paseo bordeando uno de los canales de la ciudad, y caminando llegamos hasta la estación de King Cross, donde increíblemente encontramos el andén 9 y tres cuartos con destino a Hogwarts. La pena es que se había convertido en un lugar en el que había que hacer cola para tomar una fotografía y donde, cómo no, habían instalado una tienda de productos de Harry Potter. Muy poco mágico.
Aun así, fue un paseo muy agradable que nos dejó muchos instantes para el recuerdo.

Nuestro tercer día, de nuevo, arrancó en un museo. Esta vez le tocaba el turno al Natural History Museum, ubicado en un maravilloso edificio de arquitectura victoriana. En su interior, una inmensa colección dedicada al mundo natural y sus ciencias. Pudimos ver esqueletos de dinosaurios enormes, el de una ballena azul, ejemplares únicos de animales ya extintos, la sección de una secuoya que llegó a alcanzar los 1.300 años de vida, fósiles, rocas maravillosas… un lugar tan extraño como fascinante en el que todos y todas dejamos volar nuestra imaginación.

Y dedicamos la última tarde-noche del viaje a pasear caminando por el centro de Londres. Desde el mercado más antiguo de la ciudad, Borough Market, fuimos caminando hasta el otro lado del Támesis, mientras sobre la ciudad iba cayendo la noche y miles de luces se encendían ante nuestros ojos. Vimos al principio del viaje un Londres bullicioso de día, y terminamos con las vistas de una preciosa ciudad iluminada para abrazar la noche. La caminata terminó, cómo no, junto al London Eye y el Big Ben, nuestros dos monumentos favoritos. Fue una pena que no pudiéramos subirnos en esa noria gigante… lo dejaremos para la próxima vez.

Pero un viaje de estudios es mucho más que visitas guiadas, monumentos y museos. De los pequeños accidentes por el metro, retrasos, tropiezos, de los semáforos en rojo y esos autobuses que parece que nos querían comer, de los paseos nocturnos fantasmas y las noches de charlas infinitas… mejor no comentamos mucho más. Reservamos esas anécdotas para que queden guardadas en la mochila de recuerdos de nuestros 19 alumnos y alumnas, esperando que les acompañen toda la vida.